La Generación Z cual es su perfil y que buscan los «Z» en el mundo laboral

Gestionando la diversidad y el desafío encontrar y retener talentos

Cuando las empresas todavía estaban tratando de entender, motivar y fidelizar a la Generación Y, en el 2015 se les presentó un nuevo desafío: el arribo de los jóvenes Z, nacidos a partir de 1995 y que para ese entonces ya estaban empezando a dar sus primeros pasos en el mundo laboral.

Con su llegada, se produjo la convivencia de cinco grupos generacionales distintos en las organizaciones: los Tradicionalistas (en casi total retirada), los Baby Boomers, la Generación X o Millennials, la Y, y la mas reciente Z.

Y con la entrada de esta nueva camada de profesionales, el mundo laboral ha experimentado cambios muy significativos, apalancados en el uso de nuevas tecnologías y a partir de este año con el impacto del COVID19 y la aparición de una “nueva normalidad”

Esos jóvenes que hace cinco años tenían sus primeras experiencias de pasantías o experiencias corporativas en posiciones junior, ahora ya están teniendo una presencia fuerte en las organizaciones.

Esto ha implicado, y continúa haciéndolo, que de cara al nuevo escenario, las compañías deban construir un ámbito de trabajo que se adapte a esos diferentes segmentos de colaboradores y en especial a los de ésta última generación.

Por ello las empresas que gestionan con éxito esa diversidad, cuentan con equipos muy flexibles, multitareas y con proyectos diversos, porque de otra manera no encontrarán gente joven y talentosa dispuesta a insertarse en ellas.

¿ Qué quieren los “Z” ?

La nueva Generación Z va mas allá de la búsqueda del life-balance (el equilibrio entre la vida personal y laboral), porque le dan mucha prioridad a su vida personal y le dedican tiempo a dos o más actividades placenteras en simultáneo, en más de la mitad de los casos encuestados, según lo demuestran investigaciones muy serias en la materia.

Mientras que la Generación Y introdujo la necesidad de balancear la vida laboral con la personal en las organizaciones, en la Generación Z esto se considera como algo natural.

El balance es algo dado, ellos cumplen muchos roles: hacen deportes, son emprendedores de sus proyectos, tienen diversos grupos de pertenencia y comparten inquietudes vinculadas a lo espiritual. Tienen vivencias muy heterogéneas y cambiantes, donde el foco principal no es el trabajo, por lo cual su importancia relativa es distinta a la de épocas pasadas.

La Z es la generación de la inmediatez, se moviliza por la curiosidad, muestra mucha ansiedad y el  cambio los estimula a nuevas experiencias.

Por ello, las empresas se ven obligadas a cambiar sus políticas de selección, fidelización y desarrollo, como forma de captar y retener talentos.

La Generación X dio el puntapié inicial con iniciativas de trabajo independiente, mientras que la Generación Y naturalizó el emprendimiento personal paralelamente al trabajo en las empresas.

En cambio, la Z, ya piensa desde el inicio, mucho más en su proyecto personal sin que sea un requisito esencial el tener experiencias empresariales previas.

Como resultado de las investigaciones realizadas, las expectativas de los jóvenes pasan en gran medida (40%) por desarrollar su propia empresa, casi igualando a quienes eligen trabajar en una multinacional (46%).

El ADN de la Generación Z

Los jóvenes de la Generación Z son nativos tecnológicos, restan importancia a la mirada del otro, tienen disposición a la colaboración virtual y dan menos valor a la interacción física en lo laboral, algo que con el efecto de la pandemia se ha vuelto obligatorio en todos los ámbitos y para todas las generaciones, pero que a ellos los encuentra naturalmente preparados.

Por ello los puestos de trabajo deberán ser mucho más ricos y las empresas tendrán que involucrar a los jóvenes en nuevos proyectos y desafíos, porque de lo contrario se aburrirán y terminarán emigrando.

El ADN del perfil de la nueva generación se vuelca claramente hacia el cambio y la innovación, su forma de aprender esta mas orientada hacia el debate e intercambio de ideas, una vez adquirido el conocimiento a través de la lectura en medios digitales.

Otro rasgo muy marcado en la Generación Z es el asociativismo, ya que estos jóvenes valoran la puesta en común para nutrirse de los demás, sin necesidad de elaborar una visión compartida para el mediano plazo».

Los integrantes de la Generación Z utilizan la tecnología en forma permanente como un medio para facilitarles la vida. Puede afirmarse que nacieron con los smartphones en la mano.

Qué esperan del mundo laboral

A los «Z», lo que más les importa en el mundo laboral es implementar lo aprendido en sus estudios y conseguir un alto salario.

Para ellos, el trabajo es un medio para otro fin: el desarrollo de su proyecto personal.

No obstante, en general valoran que la compañía para la que trabaja o aspira insertarse cuente con políticas serias de RSE y cumpla con las normas medioambientales.

Consideran la igualdad de oportunidades laborales como un valor natural, pero no solo en relación a la igualdad de género, ya que la Generación Z se centra en las capacidades.

El cambio en el liderazgo

La irrupción de esta nueva camada trae aparejado también un cambio en el estilo de liderazgo. Es que los Z validan a sus jefes por el conocimiento que poseen y demuestran, no por el cargo que ostentan.

A su vez, como ellos son muy pragmáticos, buscan que el líder también lo sea. Así, por ejemplo, la comunicación deberá ser inmediata, ya que las respuestas valoradas por los Z son las online y las on time.

A los Z no les atrae la idea de concurrir todos los días a la oficina y no toleran las reuniones inútiles. Por esto, los líderes deben aprender a armar equipos virtuales pero, por otro lado, con fuerte cercanía desde lo personal. El jefe deber ser mas bien un “coach» que los acompañe y guíe, valoran la capacidad de escucha y la generación de vínculos a partir de compartir un objetivo. Pero cuidado, ese objetivo tiene que tener sentido para ellos para que el compromiso sea efectivo. En otras generaciones las personas eran menos pragmáticas y hasta cierto punto crédulas, algo que esta generación parece tener muy presente, en buena medida porque han recogido la experiencia de vida de sus padres.

13-08-2020

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