Como enfocar la planificación

Un contexto caracterizado como VUCA (por las siglas en inglés de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad), no permite prever claramente lo que sucederá en el futuro. Por esta razón los inversores buscan equipos que tengan visión y rapidez para moverse ya que la incertidumbre en la economía, la sociedad y la política ha alcanzado tal magnitud que ha convertido en inútil, si no en contraproducente, la clase de planificación que la mayoría de las empresas sigue practicando: los pronósticos basados en probabilidades.

Hay acontecimientos únicos, como el fenómeno del Covid 19 , que no obedecen a ninguna probabilidad. Pese a ello, los ejecutivos tienen que tomar decisiones que comprometen para el futuro recursos actuales de tiempo y dinero. Aun peor, tienen que tomar decisiones para no comprometer recursos, para abstenerse de ese futuro. La amplitud de esos compromisos es cada vez mayor y no deja de aumentar; en estrategia , tecnología, marketing, fabricación y en formación de los empleados, es el tiempo que se necesita para que una nueva  empresa empiece a generar o en los años que han de pasar hasta que los recursos comprometidos en un nuevo establecimiento empiecen a rendir resultados. Cada uno de esos compromisos se basa en hipótesis sobre el futuro. Para llegar a ellas, la planificación tradicional hay dos pregunta para hacerse, la primera ¿ qué es lo más probable que pase ?, Para prepararse para lo incierto y la segunda pregunta, ¿ qué ha sucedido ya que creará el futuro ?.

Con estas dos preguntas la administración podrá afrontar y resolver en mejor forma, los grandes cambios en los que estamos inmersos y los que se avecinan.

24-06-2020